jueves 28 de enero de 2010

Sigue el Incendio

Absuelto el único acusado por el mayor incendio de los últimos años

La Audiencia onubense estima la absolución, ya que no tiene un "pleno convencimiento"

martes 19 de enero de 2010

Tribunales.-AMP.- Fiscal afirma que el acusado por el incendio de Riotinto "miente desde su primera declaración" - 20minutos.es

Tribunales.-AMP.- Fiscal afirma que el acusado por el incendio de Riotinto "miente desde su primera declaración"

lunes 18 de enero de 2010




Daños ecológicos incalculables
La Fiscalía pide 26 años de prisión para el autor del incendio de ‘Río Tinto’

Acusado de incendio de Riotinto se declara inocente y acusación particular duda de los testigos
La familia del matrimonio fallecido espera "justicia" y reclama que "si el acusado es culpable, que lo pague"

Débiles con los poderosos y muy fuertes con los débiles

martes 20 de octubre de 2009

El Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo, ha admitido a trámite la denuncia presentada por la Plataforma Fuegos Nunca Más y Ecologistas en Acción en relación con la destrucción de monte mediterráneo en el municipio onubense de Berrocal, dañando espacios protegidos para plantar eucaliptos.

ENCE sigue arrasando alcornocales en regeneración para plantar eucaliptos

martes 2 de junio de 2009

Los vecinos critican la lentitud y la escasez de medios contra...


Ecologistas piden una "investigación rigurosa" por los incendios registrados "en menos de 48 horas" en Huelva




La Junta extrema desde hoy el control en zonas de alto riesgo...

domingo 31 de mayo de 2009

Pronto empezamos...

Una oleada de conatos de incendio pone en alerta al Espacio de Doñana


Los ecologistas han dado la voz de alarma ante la inusitada proliferación de incendios forestales en la provincia de Huelva durante las últimas 72 horas

martes 10 de marzo de 2009

EL CAMBIO CLIMÁTICO AFECTA A LOS INCENDIOS FORESTALES
Datos recientes y simulaciones informáticas han señalado que el cambio climático antropogénico puede potenciar los incendios forestales, pero los paleorregistros (indicadores de la actividad climática del pasado) también nos proporcionan una ventana desde la que observar el pasado.

lunes 9 de febrero de 2009

Incendios en Australia

Es la catástrofe natural más letal en un siglo en ese país

martes 3 de febrero de 2009

Actividad-Todos contra el fuego

martes 18 de noviembre de 2008

Un Andaluz, un Árbol


Un Andaluz, un Árbol: Campaña 2008/2009
La campaña tiene carácter reivindicativo y plantea como principal actividad la realización de plantaciones participativas de árboles y arbustos autóctonos en zonas de propiedad pública como vías pecuarias, montes públicos y riberas, que sirvan para demandar la efectiva protección de las áreas forestales y su recuperación, áreas que están siendo amenazadas por desmontes agrícolas y por el descontrolado crecimiento urbanístico entre otros.

martes 2 de septiembre de 2008




















El proceso judicial por el macroincendio que se desencadenó en Minas de Riotinto (27 de julio de 2004), con el negro balance de dos personas muertas y más de 27.000 hectáreas reducidas a cenizas en las provincias de Huelva y Sevilla, se encuentra al fin en la Audiencia Provincial.

domingo 15 de junio de 2008

como siempre ... la prevención...

Sólo quince pueblos tienen planes para prevenir incendios

jueves 17 de abril de 2008

Imágenes

lunes 25 de febrero de 2008

Los fuegos se apagan en invierno















DEL BOSQUE ARDIENTE Y SILENCIOSO.

Jaime Lamo de Espinosa
Un año más miles de hectáreas de bosque y matorral han quedado reducidos a una mancha calcinada y silenciosa que tardará un siglo en recuperar su extinta belleza.

jueves 31 de enero de 2008

Viaje al país de la desolación
Juan Manuel Suárez Japón

El Álamo es un pequeño poblado de casas blancas navegando sobre onduladas y negras lomas arrasadas por el fuego. Su nombre saltó desde el anonimato de estos parajes de las sierras norte, desde la quietud de su historia sin historia, a la triste épica de la reciente tragedia de sus montes, como Berrocal, como El Madroño, como otros, el fuego les otorgó un protagonismo no querido y convirtió sus nombres en puntos cardinales de la desolación y del silencio que siguen al paso exterminador del fuego. "Han venido por lo del fuego, ¿verdad?", nos dice una señora mayor, convencida de que no hay otra razón para que alguien extraño se aventure ahora a transitar por sus calles mínimas. "Pensábamos sacar el corcho el año que viene, y ya usted ve”... nos dice, "pararon el fuego en el corral de estas casas".
Desde cerca nos miran dos niñas. Su madre aguarda en la puerta de una casa en la que ha colgado un cartel -se vende miel-. Nos acercamos y compramos algunas jarritas. "Son las últimas que nos quedan y ya veremos cuando hay otra vez", nos advierte con una sonrisa triste que se hace mas abierta cuando le mostramos nuestra sorpresa por lo extremadamente rubias que son sus hijas. Aquellas dos pequeñas, jugando en la calle solitaria, son quizás como una hermosa alegoría de la continuidad de la vida que le deseamos al despedirnos.
Hemos llegado hasta allí recorriendo la carretera que parte desde el Pintado, en cuyas orillas se nos anuncian ya, con suficiente evidencia, los signos del desastre. Y desde allí, durante kilómetros, el viajero puede ir descubriendo las muchas caras que a cada paso le ofrece este país de la desolación.
Quien no haya visto nunca la imagen de un monte recién quemado no podrá hacerse bien la idea de hasta qué puntos estos sucesos son una tragedia para la vida. Porque es esa la sensación primera que nos va invadiendo, la de recorrer un paisaje sin pulso, inerte, muerto.
Por todas las partes solo es posible vislumbrar un tapiz de suelos calcinados, oscuros, polvorientos, sobre los que emergen troncos negros, brillantes y retorcidos como esculturas de hierro fundido. Los verdores emergen en algunas escasas crestas, en algunos remates de las altas copas de los pinos por las que el fuego pasó de prisa impulsado por el viento, sin tiempo para quemarla toda. Algunas sorprendentes hojas de palmitos todavía sobresalen entre la pedriza parda y chamuscada. Los eucaliptos siguen en pie, con sus hojas amarillentas y secas. Los encinares y los alcornocales, profundamente afectados, son los que añaden a los paisajes las mayores sensaciones de tristeza. Pasear por esta nueva geografía de lomas desnudas donde hasta ayer reinaba el bosque, por este nuevo lugar de suelos oscuros, sobre los que no es posible atisbar huella alguna de animal o de vida, debiera ser, por si solo, un antídoto contra esta barbarie criminal que jamás debiera repetirse.
En el bar de El Madroño hay un grupo de hombres. No advierto que hablan. Solo están allí y esperan viendo pasar el tiempo. Nos miran sin demasiada curiosidad. De una de las paredes cuelga un almanaque que describe las cabañuelas de cada mes. Dice que hacia el 20 de septiembre vendrán lluvias. Lo comento con el camarero, un joven activo y simpático. "Ahora no nos conviene, salvo que sea débiles, porque unas lluvias fuertes harían mucho daño en los suelos tan secos". "esto ha debido ser espantoso", le digo. "Si, esto ha sido muy grande y además, aquí no lo esperábamos. El fuego iba por Berrocal, pero cambió el viento y lo trajo. ¿Han ido ya a Berrocal?, nos pregunta y sin esperar respuesta precisa con rotundidad que "por ahí si que van a ver lo mas horroroso". El camarero parece sentirse bien hablando de esta dura experiencia, como seguramente lo estarían los otros hombres del bar que nos oyen desde una distancia aparente. Finalmente, el camarero sentencia. "Se hizo lo que se podía, porque el fuego era inmenso. Pero es como si a mi ahora me dicen que con lo que tengo aquí, sirva una boda"
Seguimos luego hasta Berrocal a través de una estrecha carretera que serpentea por los relieves mas encrespados de todo este sobrecogedor territorio del fuego. Solo en el fondo de algunas vallonadas se han salvado manchones de vegetación. El resto es una sucesión de vertientes arrasadas, negras, silenciosas, muertas.
A todos nos ha nacido una deuda pendiente. A todos nos cumple intentar hacer algo, porque este no sea un mal que la sociedad soslaye dejando solos a quienes nos gobiernan y mucho menos jugando con la vida y la esperanza de la gente de estos pagos tan duramente castigados para ganar unas migajas en la lucha política. Ya se han iniciado acciones, es bien cierto. Se combate la erosión y se han cortado maderas inservibles. Se harán repoblaciones y la naturaleza echara una mano con la activación de su capacidad de regeneración. Pero ahora es urgente atender -también desde el afecto- a quienes se han quedado sin nada, a quienes han visto quemados sus bienes escasos, a todos los que han enterrado sus ilusiones bajo estos mantos espesos de tierras ennegrecidas.

lunes 12 de noviembre de 2007

Aquella tarde...

El 27 de julio, estábamos viviendo un día caluroso pero tranquilo, como tantos otros, cuando escuchamos a la gente decir que había fuego, esto en principio no nos afectó, ya que es una noticia, por desgracia, bastante frecuente en verano. El fuego había empezado en Riotinto y avanzaba hacia Berrocal a gran velocidad, ayudado por la gran cantidad de matorral, el fuerte calor y el viento cambiante que había; efectivamente, cuando miramos hacia El Madroño, se veía una gran columna de humo y escuchábamos constantemente el ruido de los helicópteros.

Cuando llegó la noche se veía el resplandor que producían las llamas y nos enteramos que habían evacuado a los habitantes de Berrocal. De madrugada, parecía que estaba todo tranquilo, los retenes nos dijeron que el fuego estaba bastante controlado, cosa que nos pareció lógica ya que siempre se ha dicho que “los fuegos duermen de noche”

A la mañana siguiente, estaba todo más o menos en calma, se veía menos humo, pero a medida que pasaban las horas y apretaba el calor, el fuego empezó a despertarse y amenazaba peligrosamente El Madroño, por lo que las autoridades tomaron la decisión de evacuarlo, principalmente por el riesgo que suponía el humo. Empezamos a ponernos verdaderamente nerviosos, lo que parecía un incendio como otros que hemos tenido en la zona años anteriores, se empezó a convertir en un autentico peligro.

Sobre las tres de la tarde llamaron a nuestras puertas, era la guardia civil, diciéndonos que definitivamente teníamos que abandonar nuestra aldea, El Álamo; en ese momento se nos vino el mundo encima, ya que teníamos que dejar nuestras casas, nuestras pertenencias, en definitiva nuestras vidas, sin saber que podría ocurrir.

Nos fuimos marchando, unos en autobús y otros en nuestros propios vehículos. Un pequeño grupo de vecinos decidieron quedarse en la aldea bajo su responsabilidad, no querían abandonarlo todo a su suerte.

El ambiente que se respiraba era de pena e incertidumbre ya que nadie, ni incluso nuestros mayores, habían vivido un acontecimiento semejante.

Nuestro destino, en principio era el colegio de El Castillo de las Guardas, donde ya estaban los vecinos de El Madroño, y fueron llegando los de Villargordo, Juan Antón y Juan Gallego. Allí nos ofrecieron su hospitalidad y apoyo en todo momento.

El cielo, en El Castillo se veía más negro y amenazador, las noticias que nos llegaban eran confusas y deprimentes, nos sentíamos…perdidos.

El ayuntamiento gestionó un hotel en Guillena, donde se alojaron algunas familias, otras se marcharon a Sevilla, donde tenían vivienda y otra gente permaneció en El Castillo, que era más fácil recibir información.

El día 29, aunque el pueblo seguía “evacuado” (según las autoridades) algunos volvimos a nuestra aldea… ese momento no creo que se nos olvide en muchísimo tiempo, el olor a quemado, las cenizas por todas partes, zonas que aun echaban humo, sin luz, sin agua… como si no fuera el mismo sitio; sentíamos una gran tristeza y a la vez indignación, ¿Cómo pudo pasar esto? ¿Se había hecho todo lo posible para controlar el incendio? Estábamos llenos de preguntas y emocionalmente hundidos, habíamos perdido nuestro bosque, parte de nuestra historia, de nuestras raíces, de la herencia tan trabajada por nuestros abuelos.

jueves 11 de octubre de 2007


El Infierno....

...lo que la naturaleza ha tardado años en crear...


...la mano del hombre se lo carga de un plumazo.

sábado 6 de octubre de 2007

Despues del fuego...


La Plataforma ciudadana "Fuegos Nunca Más" nace a raíz del gran incendio que en el verano de 2004 asoló parte de las provincias de Huelva y Sevilla, con el fin de dar respuesta al gran aumento de incendios forestales y de sus devastadoras consecuencias